Países de América acuerdan eliminar ácidos grasos trans de los alimentos

 

Washington, DC, 2 de octubre de 2019 (OPS)

 

Países de América acordaron un nuevo plan para la reducción de enfermedades cardiovasculares, principal causa de muerte en el hemisferio, mediante la eliminación de ácidos grasos trans de la producción industrial de alimentos para el año 2025.

El Plan, que promueve acciones regulatorias para prevenir 160,000 muertes anuales en las Américas, fue aprobado por el 57° Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud –OPS-llevado a cabo del 30 de septiembre al 4 de octubre en Washington D.C.

A partir de 2008, la Declaración de Río de Janeiro, Las Américas libres de grasas trans, fue firmada por autoridades de salud pública y representantes de las industrias de alimentos y aceite para cocinar; expresaron su compromiso para eliminar ácidos grasos trans de origen industrial, sin embargo, a pesar del acuerdo, las grasas trans todavía se usaban en al menos 27 de los 35 Estados Miembros de la OPS.

Los países que han restringido o eliminado las grasas trans desde el acuerdo son:

  • 2009 - Chile
  • 2010 – Argentina
  • 2012 – Colombia
  • 2013 – Ecuador
  • 2015 – Estados Unidos
  • 2016 – Perú
  • 2017 - Canadá
  • 2017 – Uruguay

Actualmente, Bolivia está desarrollando regulaciones sobre grasas trans, y Brasil y Paraguay están en una etapa avanzada de un proceso similar.

Sobre la regulación

El plan regional de la OPS propone tres opciones para eliminar los ácidos grasos trans de producción industrial de alimentos:

  • Prohibición del uso de aceites parcialmente hidrogenados.
  • Límite obligatorio del 2% (o no más de 2 gramos por 100 gramos de grasa total) en ácidos grasos trans producidos industrialmente como proporción del contenido de grasa total en todos los productos alimenticios.
  • Una combinación de estas medidas.

Las grasas trans producidas industrialmente están contenidas en grasas vegetales endurecidas, como la margarina y la manteca vegetal, y generalmente están presentes en los bocadillos y en los alimentos horneados o fritos.

Las grasas trans aumentan los niveles de colesterol LDL, un biomarcador que se relaciona positivamente con la enfermedad cardiovascular; la OMS recomienda que la ingesta total de grasas trans se limite a menos del 1% de la ingesta energética total, lo que se traduce en menos de 2,2 gramos por día como parte de una dieta de 2000 calorías.

 

Fuente: OPS Guatemala, 2019.